Qué gran pregunta puede ser incluso para mí, que estoy escribiendo, cuando empiezo a profundizar sobre aquella interrogante la cual lleva como título de esta entrada. ¿Y porque digo esta gran pregunta? Porque en las últimas semanas me frustré un poco, y algo que me gustaba hacer empezó a perder peso, porque sencillamente sentía que lo que hacía no servía para nada, y es que había sacado un blog para que la gente en cierta forma le ayude un poco a leer lo que escribía o simplemente encuentre algo distinto cada vez que se acercaba a este pequeño espacio.
Pero en estos últimos meses sentía que la aproximación a mi blog sobre mis lectores bajaron, por momentos eran muchas personas que leían y por momentos nadie, veía que ya no había ningún comentario en las entradas, como se puede apreciar ahora y otros sucesos más que en mi despertaron las sin ganas de seguir con este espacio.
Y es que imagínense un escritor, un pintor, un compositor o lo que fuese, se esfuerza para que la gente o una persona en especial contemple su obra y sin embargo no sucede así, lo más seguro es que la frustración de aquella persona llegue y tal vez eso me paso, sentía que ya a veces escribía por escribir, que el objetivo por la cual había abierto este medio no se estaba cumpliendo y que mis escritos por la cual estaban dedicados tampoco tenían su objetivo esencial.
Y puse a pensar por que de hecho no estaba bien lo que estaba pasando, y sentado hoy pude tener aquella luz que reavivo todo aquello que estaba dormido en mis motivos y ganas por escribir. Y es que la respuesta es la siguiente, ESPERANZA.
Tal vez nadie lea, tal vez tu ya no leas o tal vez lean todos, no lo sé pero yo escribo porque me hace feliz, no por los resultados que tenga, o porque lea una persona o mil, yo escribo por aquella esperanza de que algún día leerá o leerán, escribo porque cuando te pienso estoy feliz y cuando te pienso escribo, también escribo cuando pienso en alguna cosa que pueda aportar en el mundo, y aportando traiga aquella paz… en fin escribo por aquella esperanza y que sin esa esperanza nunca escribiría. Aquella esperanza de que cuando llegue a plasmar mis pensamientos en la escritura, aquel momento este feliz, y si hay tristeza de por medio sea una tristeza de que valga la pena una tristeza la cual pueda pensar de que todavía existe alguien riendo en este mundo. Y seguiré escribiendo con aquel empeño que pone un niño cuando aprende a escribir.
UN ABRAZO

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