Fin de semana, mi cuerpo se siente cansado, derrumbado, agotado, con ganas de desplomarse; y es que esta semana fue una semana para contarlo y para crecer más y también para no repetirlo.
Estoy en las cuatro paredes de mi cuarto a punto de escribir lo sucedido en aquella experiencia de mis días, seré claro y descriptivo porque lo amerita.
Domingo de la semana pasada, mis fuerzas estaban con las ganas de enfrentar el mundo, me sentía preparado para enfrentar mis parciales y mis objetivos trazados, pues solo pedía que no se presentara nada de obstáculos en los días al porvenir.
Lunes terminé mis parciales del día respectivo, no lo hice como esperaba así que solo dije entre mi bueno voltea la página que mañana toca otro examen más. Al dirigirme hacia mi casa, recordé que tenía que pagar el dinero para la universidad. Pues así fue llegué a mi hogar y salí para cumplir con el deber, ya al llegar al banco me di cuenta que me había olvidado el recibo así que tenía que regresar. Regresé y de nuevo me dirigí al banco, al llegar utilicé el famoso cajero automático y que fue lo que sucedió… se comió mi dinero… (Csm) absolutamente todo. En ese momento no sabía qué hacer, me dirigí a la oficina del banco y me dijeron que para recuperarlo tenía que regresar al día siguiente para hacer los trámites y así conseguir que me recargue el dinero nuevamente, pero al día siguiente pagaba mora, bueno no me quedo de otra. De esa manera acepte con la amargura y paciencia, pero que estaba acompañado con el rencor y frustración, y para colmo eso me quito toda mi tarde de estudio.
Día siguiente, martes, tenía una entrevista en la universidad así que tenía que llevar algunos papeles, salí de mi casa subí al famoso microbio y cuando ya estoy en camino me di cuenta de que me olvidé de los papeles (csm), baje y regresé a mi casa. Una vez al llegar a la universidad, luego de los viajes repetitivos, solo pude tener una hora para repasar el curso antes del parcial, al terminar el examen salí con las mismas expectativas del día anterior, o sea no muy bien. Y a todo esto se suma que en la entrevista los papeles que me dejó mi mamá, algunos de ellos no eran los correctos.
Lo único que pude hacer es aguantarme las ganas de explotar, yo sé que muchos dirán “pero tienes que desahogarte”, y es que les soy sincero, yo soy un hombre de poca paciencia, aunque no parezca pero, la semana pasada antes de todo estos acontecimientos, lo que meditaba en los momentos reservados del día para mí, es que tenía que forjarme en eso, más de lo que ya era, porque creo que esa es una gran virtud de las personas, la paciencia.
Es por ello que al llegar la tarde decidí salir a caminar, como lo común que hago todas las tardes de lunes a viernes alrededor de las 6p.m, encontré una banca sola precisa para sentarme y pensar, y así dedicar el tiempo que se merecía el caminante. Es en todo eso, que pensé y viví lo siguiente:
Tal vez Dios quiera ponerme todo esto para ser más fuerte, mas paciente o por lo menos esto me puede me puede estar pasando para que me sirva para mejorar en otras cosas total no hay que mirar todo lo negativo no… rayos como quisiera que se acabe esta semana de mierda y así poder tener el tiempo que quiero para escribir… Vamos kike has silencio que puedes encontrar algo de fondo en todo esto…
Es en este momento donde se me vinieron muchas cosas a la cabeza… pensamientos e ilusiones, formas de pensar que tenía ganas de escribirlas…
Mi corazón ardió con ganas de querer mas a la persona, ya que extrañaba la paz que me daba, mi cuerpo quería descansar de los días que me había ofrecido la pinche semana, pero que esos dos días parecieron largos.
Para terminar en este texto puedo mostrar los sentimientos atrasados, o sea los sentimientos vividos y los que me embargaron, decir que fue en esa banca donde me decidí conversar con el cielo, pedir al cielo y pude tener respuestas entre ellas lo que escribí antes “Gran poeta loco no soy” y el siguiente texto que explicara de la esperanza que se pude vivir y que debería compartir.
Así termino de plasmar esto, para decir que a pesar del cansancio que puedo tener y el desplomo que puedo sentir, mi pasión por el desahogo en la escritura me llama y me pide hacerlo para poder decir una vez más que no quiero que todo se quede en simple sueños de papel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario