lunes, 24 de octubre de 2011

LO QUE QUIERO 4

Agarraría otro papel, agarraría un lapicero y podría dibujar en palabras lo que tal vez siento en este momento y mi mente se mostraría el sueño para luego viajar a la tinta, sin embargo qué difícil es hacer eso  porque mi orden en las cosas de la escritura no se encuentran y mis sentimientos  rebalsa al escribir y abunda las ideas que es difícil ordenarlas.

No quiero mostrarme un hombre distinto, solo soy una persona que tal vez puede agarrar y utilizar la tinta cuando de verdad quiera sin importar el contexto, y a veces someterme a la espera de que llegue el momento.

Mi grito puede ser un silencio y mi silencio puede ser un grito, porque cuando grito a veces me calmo y cuando hago silencio puedo estar viviendo a mil, puedo estar viviendo aquella furia en la intensidad profunda.

No tengo temas en este momento pero tal vez si uno, un rostro, una voz, un beso en el cual te entrego una sonrisa consigo, una caricia en tu mejilla y un recostarte en mi pecho, siguiendo un camino donde solo rosemos el suelo y el viento acaricie y nos dé el rumbo a nuestra dirección.

Y es que lo que quiero es que miremos una estrella y seamos pequeños, para llegar a una rama de un árbol y sentir que estamos tan altos y que ya estamos en el cielo. Apoyándote en mi hombro y reírnos de los temas sin sentido, y que el tiempo no esté presente en nuestros relojes de la noción, pues solo por ese momento inventar aquel mundo.

Y es que lo que quiero es que mis escritos tal vez se hagan canción, y que si hago canción con una armónica aquella se haga escritos, y te diga palabas que solo, no otros, solo tus oídos las entiendan.  

No quiero un concierto, y si llego a tener uno mi único publico serías tu, y si existe un público en mi vista solo estarías tu, porque sabes que estaría nervioso y tu mirada me daría aquella ecualización en mi sistema de expresión, en mi canal de expresar mis imágenes descritas en palabras que solo tienen formulas para ti.

Quiero o como quisiera o me atrevo a decir de una manera más presente y con valentía que lo quiero es que puedas ver, o tener mis ojos por un día y darte que hasta mi mirar en mi día a día habla de que te tengo presente.

Y es que lo que quiero es aparecer en tus sueños en aquel árbol nosotros dos y dedicarte solo a ti, con la persona quien estoy  aquella canción.

TODAVÍA

Plasmada mi escritura no da sentido
no interesa la lectura de la dicha
solo el rezo que me acogió
en el sentido profundo de tu ser.

Vamos coraje en el hablar
tambores profundos tocando la docilidad
digamos motivos y cantemos
esto pasa porque se acerca lo mejor.

Dedico más que palabras
dedico un trozo del cielo,
dedico mi comunión. Y pídeme.
mi escritura ya no está plasmada.

No me entiendo pero si,
resistamos a más, vamos experimentar
no escribo por escribir, pues entiendo
cuando uno está así .

No entiendo mis letras se despegan
pero que puedo hacer, mi mirada baja
mi mano cansada, pero mi esperanza
aquella estará siempre engalanada.

Don, pues no lo es, trabajarlo tal vez
solo lo hago porque necesito,
qué pensarán cuando lean esto,
solo quiero que piense lo que deseen.

Y es que ni yo me entiendo al escribir,
solo me desprendo para calmar
y decir con otras palabras que…
bueno tal vez no si te haga mejor leerlo.

Todavía te veo, te veré y siempre te vi
en mis noches al escribir en mi sala
por donde entraba la luz de la ventana y
a oscuras te pensaba… te amaba… te amo
en el papel.

No leas o lee, como quieras
porque no se que digas, pero yo digo
porque mi lagrima habla un tal vez si lea,
y una confianza con esa espera.

Ya no se que decir y darte a entender,
pero entenderé en mis cuatro paredes
de celda, de una prisión de lo mismo
donde ruge la noche de darte a entender.

Guitarra sin guitarra así puede sonar
lo que ahorita escribo, una nada
una nada que al leer eso puede
significar y entender.

IMAGEN

Sin Gracia uno puede escribir, no lo sé pero me revuelve las ganas, de hablar de la mirada de aquel niño, su mirada, no se puede separar  (rayos no puedo escribir).  A veces es mejor decir la verdad, como un niño que hasta en su mirada expresa la transparencia, como un niño que en su explorar el mundo lo hace sin miedo y recién experimenta el susto  cuando el mismo susto va hacia él. Decir la verdad hasta en su forma de hablar, así tiene que ser las ganas de expresar y de gritar, llorar sin importar el orgullo, decir lo que te incomoda e incomodarte con ganas de explotar porque vive auténticamente, ser paciente con mirada de espera y esa espera con paciencia, así como el niño espera el dulce con la tranquilidad y ansias a la vez, sabiendo que llegara.

La vida te demuestra muchas cosas y tenemos que abrazar como el niño con su piel suave abraza, un abrazo con fuerza y docilidad acompañada.

Rayos miro la foto y me gustaría abrazar a aquel niño.

Sus cejas se contornean hablándote de forma profunda y diciendo pureza con ternura, y si sonríe será un pedazo de  la felicidad plasmada en concreta.

Con su sola imagen te hace retroceder al pasado y verme ahora como un vidente y saber lo que sucede en su futuro porque ahora es su presente. Me trae aquella mística de decir quién podría imaginar que ahora está viviendo esto y que es lo que vendrá luego.

Y es que me encanta la sinceridad de su infancia, de cómo besaba con ganas , corría y hace que quiera correr como aquel niño, celebrar cada victoria de un juego y enfurecerme para retar al viento mientras corro, porque aquel niño hace que su amor me contagie y poder retener aquel amor y entregarlo.

Sentir que la vida falta mucho y poco a la vez por recorrer, y ensuciarme con ganas y bañarme  sin conciencia porque hasta el baño es un juego. No importar que en aquella etapa no tuviera mucho dinero y vivía en un cuarto porque la vida quiso así, pero  las ganas de vivir era a su máxima expresión, su máximo dibujo, su máximo sueño hecho en concreto, y es que un niño no necesita nada porque ya es feliz.  

Y es que esa imagen me enseña la ternura para entregarla, porque quiero que la otra persona también la sienta y la aprenda, quiero sonreír e imaginar lo que puede estar pensando esa imagen para escribirla.

Y es que ese niño me encanta, me enseña y me traslada a su tiempo, a su mundo, a su beso, a su voz, y es que esa imagen, esa foto soy yo cuando tenía 5 años. Y yo en mi mundo que es su mundo futuro me traslado a su mundo.  



viernes, 7 de octubre de 2011

OTRO MOMENTO DEL CAMINANTE

Vamos a describir momentos internos, ganas, ansiedad escondida, caminando tras paso y solo encuentra el frío en aquella dicha. Pasos lentos, mirada a la cera, solo sabe de los pasos de su escuela, escuela que son análisis del momento.

Llega a la esquina y termina su bebida, paralizado mirando las luces transitar hasta que se da cuenta que un hombre le dice para llevar. Se sienta se abrocha, y cansado se demuestra, la velocidad del taxi acelera sus ganas de tranquilidad. No llega al destino porque de pronto existe una interrupción de aquel susodicho.

-Perdón señor pero mejor bajo acá ¿Cuánto es?
- ok ¿está seguro?
-si
-muy bien como diga.

El mundo plasmado en la mente siguió, y el estilo del caminante se demostraba mucho mejor, bajó y la mirada en la cera con el paso lento. Por un momento se detuvo y es que el semáforo lo exigía, miro el triunfo en personas pero era raro el no lo sentía. Siguió y siguió y se encontró con un viejo amigo por la calle, uno muy significativo, tuvieron un intercambio de palabras pero el caminante quería estar en su mundo, así que solo dijo después de entre dichos, bueno me tengo que ir.

Ya algo cansado subió a un carro y miro una pareja, la docilidad recostada en el pecho del hombre y los dos durmiendo por el cansancio, pues venían del triunfo y estaban vestidos debidamente.

Un borracho gritaba viva el Perú y en el caminante mostro una sonrisa y entre él…

-Rayos porque siempre a mi me pasa esto en los micros.  Pero creo que necesitaba una sonrisa, gracias Dios por ponerme a este ebrio.

Solo siguió mirando por la ventana y a la vez en el reflejo a la pareja, un policía subió y el transeúnte de tercera edad dijo: ¡policía viva el Perú!

Ya cansado y ansioso bajó, la fría noche lo acarició, caminaba de la misma manera con el mismo estilo, se acerco a su parque preferido, aquel que tiene una virgen y que desde niño la vio, se sentó al costado de ella, y cerró los ojos, pues cansado…. Estaba.

Ya  con la cabeza más tranquila y teniendo las cosas claras miró, agarro la señal y llamó, pues decidió hablar  sentado al costado de la virgen, la  voz dulce y algo diferente escuchó, pues él estaba igual, poco duró, y luego por mutuo acuerdo la señal se apago.  Se puso a pensar y creo que todo estaba mejor. Volteó la mirada y otra pareja pasó, pero aquella se sorprendió por ver al caminante sentado en una banca mirando a la virgen.

Ya haciendo silencio por tres segundo se paró, y camino para su morada, grada tras grada, con paciencia en sus manos y en su ser, llegó y encontró su madre y el hombre especial.  Recurrió a unos abrazos, tal vez necesitaba unos, sonrisas pequeñas y luego se fue al sitio donde se desahoga en la noche.

Fue suyo el momento y plasmo su escritura….

Cansado solo dijo…  ya tú estás bien, y eso vale más que sentirse bien.